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La Defensa Sagrada Fue un Respiro que Impidió que la Nación Muriese

La Defensa Sagrada Fue un Respiro que Impidió que la Nación Muriese




La Defensa Sagrada Fue un Respiro que Impidió que la Nación Muriese

6/Mar/2017

El Líder Supremo de la Revolución Islámica, el Ayatolá Seyyed Ali Jamenei se reunió el lunes con un grupo de funcionarios encargados de los viajes de peregrinación Rahian-e-Nur, que llevan a la gente a visitar los antiguos escenarios de la guerra de ocho años impuesta por Irak a Irán, así como un grupo de veteranos comandantes y combatientes de dicha guerra.

Durante la reunión, Su Eminencia describió el período de ocho años de la guerra impuesta por Irak a Irán, que es conocida entre los iraníes como la Defensa Sagrada, como una de las riquezas culturales puras y valiosas del país.

Enfatizando que la organización Rahian-e-Nour es una iniciativa muy grande e importante y un recurso moderno utilizado para aprovechar la defensa sagrada como una riqueza y una mina de oro para la nación, el Líder Supremo, agregó: «La única manera de contrarrestar las conspiraciones culturales de los perversos es la producción cultural, así como aprovechar la abundante riqueza y los poderosos orígenes del período de la Defensa Sagrada en todos los campos».

El Ayatolá Jamenei agradeció a los funcionarios encargados de los viajes de peregrinación Rahian-e-Nor, y señaló el énfasis puesto por Dios Omnipotente en el Sagrado Corán sobre la necesidad de recordar a la gente los «días sagrados» y los grandes e importantes días. Su Eminencia, describió el período de la Defensa Sagrada como un ejemplo de esos días santos e históricos de la nación iraní.

«La Defensa Sagrada y sus lecciones no deben caer en el olvido», reiteró.

El Líder Supremo describió los viajes de peregrinación Rahian-e-Nur como un factor que evita que se olviden los valores y lecciones del período de la Defensa Sagrada, y enfatizó: «para que toda obra progrese y se eleve [cualitativamente] debe ser preservada continuamente y evitar que esta se desvíe del camino correcto. Por supuesto, el progreso y la elevación no son posibles a través de un mero servicio y presentación de estadísticas, sino que el producto y el resultado de esa obra debe ser visto en la práctica».

El Ayatolá Jamenei se refirió a las riquezas naturales y humanas de varias naciones y países, y dijo: «el pueblo y la nación iraní goza de abundancia de riquezas y fortalezas naturales y humanas, pero una de las riquezas y valores culturales más importantes es el espíritu de creer en la lucha [en el camino de Dios] y tener motivación para moverse en el camino de la religión «entre la mayoría de la gente».

«El creer en la resistencia contra los matones, así como el creer que si resistimos, venceremos con toda certeza al enemigo, son otras riquezas y valores culturales de la nación iraní, que de preservarlas y llevarlas a la práctica, conducirá a grandes pasos como lo que sucedió en el curso de la victoria de la Revolución Islámica y durante el período de la Defensa Sagrada», agregó.

A continuación, Su Eminencia manifestó: «lo que dio inicio a la guerra impuesta fue que el enemigo baazista y sus partidarios percibieron alguna debilidad en nosotros, pues si no hubiesen estado seguros de conquistar Teherán en pocos días, ciertamente no habrían iniciado la guerra».

«Esta es una regla general: la sensación de debilidad animará al enemigo a atacar. Por lo tanto, si queremos hacer que el enemigo cambie de opinión acerca de la agresión, debemos evitar expresar debilidad y revelar las numerosas fortalezas que tenemos», agregó.

El Líder Supremo de la Revolución Islámica hizo hincapié en que esta regla general también se aplica a todos los campos culturales y económicos, y agregó: «el error cometido por algunas personas respecto al gran desafío económico con el que se enfrenta actualmente el país fue mostrar debilidad en el campo de la economía, pues el enemigo encontró que con ello puede presionar [al pueblo iraní] y al país».

Posteriormente, el Ayatolá Jamenei cuestionó: «¿Irán estaba realmente débil al principio de la guerra?». Y explicó: «al inicio de la guerra, Irán estaba muy débil, porque carecía de una fuerza militar consolidada y sistematizada, así como el equipamiento [militar] adecuado, siendo algunos de estos equipamientos todavía desconocidos [para el ejército iraní], y lo más importante, el pueblo iraní no tenía experiencia de guerra hasta ese momento».

El Líder Supremo de la Revolución Islámica dijo: «el resultado de las condiciones prevalecientes en aquel momento fue que el enemigo avanzó hasta unos 12 kilómetros de Ahvaz. Sin embargo, después del fuerte clamor del honorable Imam [Jomeini], que estaba entre los milagros de la época y una de las grandes señales divinas, las fuerzas musulmanas y revolucionarias, incluido el Ejército, el Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica, y las Fuerzas Voluntarias (Basiŷ) entraron en el escenario [de la guerra] y aprovechando las potencialidades existentes, hicieron buen uso de sus fortalezas —entre ellas la gestión, la organización y la iniciativa— y pudieron cambiar el panorama de la guerra a través de su fe y valentía».

Refiriéndose al corto intervalo desde septiembre de 1980 [cuando comenzó la guerra impuesta] hasta abril de 1982, el Ayatolá Jamenei dijo: «durante ese período, las fuerzas fieles y revolucionarias lograron hacer avanzar al enemigo hasta la cercana vecindad de Ahvaz en la Operación Fath-ol-Mobin [El triunfo evidente] y capturar unos 12,000 efectivos enemigos, y esta es una gran y valiosa riqueza [que ha quedado] para la posteridad».

Por otra parte, Su Eminencia puso en tela de juicio a todas las personas y corrientes políticas que intentan minimizar el valor del período de la Defensa Sagrada en la sociedad o hablar en su contra, y enfatizó: «estas personas son como aquellas que prendían fuego a los preciosos manuscritos de un pueblo o derramaron en el mar la riqueza petrolera de una nación».

El Líder Supremo hizo además una analogía entre la inatención al período de la Defensa Sagrada o moverse en sentido opuesto a ella y el destruir la riqueza nacional e histórica de una nación, y enfatizó: «los funcionarios deben estar atentos a este respecto y no permitir que se produzca ninguna película o libro u otro material que vaya en contra de los valores y el enorme tesoro de la Defensa Sagrada».

«No hay duda de que la guerra es violenta y devastadora, pero la cuestión importante es ¿qué pasaría si una nación es invadida, y no reacciona con sus fuerzas?», dijo.

El Ayatolá Jamenei manifestó: «el período de la Defensa Sagrada fue, de hecho, un asunto vital y un respiro que impidió que la nación muriese».

Su Eminencia enfatizó que la tecnología es un recurso necesario para sacar provecho de cualquier riqueza y tesoro, y agregó: «organizar las peregrinaciones Rahian-e-Nur es, de hecho, un recurso para aprovechar la enorme riqueza y la mina de oro del período de la Defensa Sagrada».

El Líder Supremo enfatizó la necesidad de aprovechar el rico contenido de la Defensa Sagrada en los libros escolares y universitarios, así como en las obras de arte, señalando que «los funcionarios, especialmente los del Gobierno y las universidades, deben considerarse obligados a hacer esto».

El Ayatolá Jamenei también exhortó a los funcionarios encargados de los viajes Rahian-e-Nur a hacer planes de tal manera que cuando la gente visite los escenarios donde se desarrolló la Defensa Sagrada regrese a su hogar habiendo establecido un vínculo indestructible con este evento importante y sus valores».

Su Eminencia subrayó la necesidad de promover los libros y la cultura de la Defensa Sagrada en diversos formatos artísticos, y enfatizó la necesidad de valorar a los veteranos y comandantes de la Defensa Sagrada.

«Si se continúa el trabajo y la producción cultural sobre la Defensa Sagrada, el país se hará fuerte frente a los planes y conspiraciones culturales [de los enemigos]», enfatizó.

El Líder Supremo de la Revelación Islámica manifestó que es necesario tener fortaleza cultural para fortificarse en los campos de la economía y la política.

Reiterando que el período de la Defensa Sagrada fue la génesis de la fortaleza cultural del país, el Ayatolá Jamenei, dijo: «la cultura es como la economía y si no hubiese producción en el campo de la cultura, se necesitaría importar y el resultado de estas importaciones sería la incapacidad de la producción nacional para mantenerse en pie».


21:05 - 10/03/2017    /    Numero : 444467    /    Monstrar al Principio : 317


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