Galería
Enlaces útiles
  • پورتال امام خمینی
  • دفتر مقام معظم رهبری
  • ریاست جمهوری
  • معاونت امور مجلس
  • نقشه جامع علمی کشور
  • Ministry of Science, Research and Technology
  • صندوق احیا و بهره برداری از بناهای تاریخی و فرهنگی کشور
Realimentación
News > Los enemigos planean dividir los países de la región


  Imprimir        Enviar a un Amigo/a

Los enemigos planean dividir los países de la región

Los enemigos planean dividir los países de la región



Los enemigos planean dividir los países de la región
8/junio/2017


El Líder Supremo de la Revolución Islámica, el Ayatolá Seyyed Ali Jamenei se reunió el domingo con miles de personas de la ciudad de Qom, en ocasión del XXXIX aniversario del levantamiento de esa ciudad en apoyo a la Revolución Islámica, el 19 de dei de 1356 [del del calendario iraní, correspondiente al 9 de enero de 1978].



Durante el encuentro, Su Eminencia se refirió a la fe y el conocimiento, el poderío científico, la economía de resistencia y la preservación de la dignidad nacional, como los cuatro elementos principales del poder del país y la nación iraní.



El Líder Supremo enfatizó el importante deber que desempeñan los altos funcionarios estatales y directores, académicos, eruditos del seminario teológico, intelectuales y activistas políticos y culturales en el fortalecimiento de estos elementos del poder, y agregó: «la lección más importante que se debe aprender del levantamiento del 19 de dei de 1356 es [la necesidad] de conocer al enemigo y su estrategia y hacia donde apunta su hostilidad, y tomar medidas oportunas y cuidadosas para contrarrestarla».



El Ayatolá Jamenei dijo que el reconocimiento de la gente de Qom de las «necesidades inmediatas» y su toma de «medidas oportunas» fueron las características más importantes del levantamiento de esa ciudad, y agregó: «por esta razón, el levantamiento de la gente de Qom fue eficaz, y allanó el camino para los movimientos posteriores y, finalmente, la victoria de la Revolución Islámica».



Su Eminencia explicó el marco temporal especial para el cumplimiento de cada obligación religiosa, señalando que el mejor momento para cumplir con esas obligaciones era «lo más temprano».



«Cumplir una obligación con retraso o hacerlo después de que haya transcurrido el tiempo adecuado, será como la medida tomada por el pueblo arrepentido después del levantamiento del Imam Husein (P) en el día de Ashura, que fue tardía e ineficaz», agregó.



El Líder Supremo se refirió a la Revolución Islámica como el «gran paso de la nación iraní» para deshacerse de la «dependencia» y el «atraso», y señaló: «este movimiento se enfrentará con la resistencia y la oposición de aquellas personas que se benefician de la dependencia y el atraso de la nación iraní».



El Ayatolá Jamenei dijo que la Revolución y la nación iraní nunca han buscado crear enemigos, sino que las potencias hegemónicas y amenazantes que habían usurpado el suelo iraní y fueron expulsadas de Irán, y que se benefician de la dependencia y atraso de la nación son ahora «el enemigo irreconciliable de la nación iraní».



Su Eminencia enfatizó que el deber más importante de la nación iraní es conocer al enemigo y sus objetivos y mantenerse firme ante él.



El Líder Supremo cuestionó «¿quién es el enemigo?», a lo que respondió diciendo: «los principales enemigos de un Irán independiente y progresista son Estados Unidos, y Gran Bretaña, [así como] las potencias internacionales y sionistas».



«Por supuesto, además de los enemigos externos, también tenemos enemigos internos, que son: la falta de motivación, desesperación, apatía, falta de vigor, pereza, políticas equivocadas, algunas diferencias y la estrechez mental», reiteró.



El Ayatolá Jamenei enfatizó: «si nos volvemos perezosos y no actuamos a tiempo, [o] confundimos al enemigo [con otros], y en lugar de tomar al verdadero Gran Satán, como enemigo, tomamos a un hermano revoltoso como enemigo, se nos habrá asestado un golpe».



Su Eminencia señaló que la existencia del enemigo externo no es solo una consigna, sino una realidad plenamente fundamentada y documentada, y agregó: «cuando el ministro de Asuntos Exteriores de Estados Unidos en su carta de despedida aconseja a la próxima administración ser tan dura como sea posible con Irán y mantener las sanciones, porque cualquier concesión puede ser aprovechada por Irán para ser duro, ¿acaso no es este el enemigo? Sí, ese es el enemigo, pero un enemigo sonriente y el comportamiento de este enemigo sonriente no es diferente con ese enemigo, que considera a Irán parte del Eje del Mal».



Respecto a la hostilidad del gobierno británico hacia Irán, el Líder Supremo de la Revolución Islámica, manifestó: «Gran Bretaña, la vieja y dilapidada colonialista, ha regresado al Golfo Pérsico y planea satisfacer sus propios intereses aprovechándose de los países de esta región, y es por ello que en un momento en que [Gran Bretaña] en sí es una "amenaza real", afirma que Irán es una amenaza [para los países de la región]».



«Los lobbies británicos también están haciendo planes para los países de la región y de Irán, y uno de sus objetivos es dividir a Irak, Siria, Yemen y Libia; y por supuesto tienen la misma intención sobre Irán, pero como temen la [reacción de la] opinión pública de nuestro país, no revelan sus intenciones», enfatizó.



Enumerando ejemplos objetivos de las medidas hostiles del Reino Unido contra la nación iraní, el Ayatolá Jamenei señaló: «¿Acaso esto no es hostilidad? ¿Se puede encontrar un enemigo más malvado que este? Por lo tanto, el enemigo y sus métodos hostiles deben ser vistos [y analizados]».



Su Eminencia señaló que, en estas condiciones, el deber más importante de los funcionarios públicos, los académicos, eruditos de los seminarios teológicos y activistas culturales y políticos es reforzar el poderío del país y hacerlo resistente a través del fortalecimiento de los elementos del poderío nacional.



«Uno de los más importantes de estos elementos del poderío y actividad del país es la fe religiosa del pueblo, especialmente entre los jóvenes, porque durante los últimos 140 años, cualquier movimiento influyente y efectivo, que ha tenido lugar en el país, se ha hecho acompañar de esta como su elemento principal», agregó.



El Líder Supremo de la Revolución Islámica se refirió a acontecimientos como la prohibición del consumo de tabaco, la revolución constitucional y la nacionalización de la industria petrolera, y enfatizó: «en todos estos casos, la fe religiosa y el rol pionero de los sabios religiosos y clérigos —como símbolo de la religiosidad de la gente—destacó en cada momento; y cualquier desviación o fracaso, que se tuvo se debió al distanciamiento del elemento religioso y la marginación de los clérigos».



El Ayatolá Jamenei señaló el papel único de la fe religiosa en el 15 de Jordad (5 de junio de 1966), la victoria de la Revolución Islámica, el período de la Sagrada Defensa Sagrada, y en otros acontecimientos de los últimos años y dijo: «Hoy en día, se hace un gran esfuerzo para debilitar la fe religiosa de la gente, especialmente de la juventud, pero este factor de poder [de la nación] debe ser preservado y fortalecido».



Su Eminencia dijo que estar asociado con el «conocimiento religioso» es la condición principal para la efectividad de la fe religiosa, y enfatizó: «conocimiento religioso significa la presencia de la religión en la sociedad, la política, la economía y la gestión del país y, en mejores palabras, [significa lo mismo que] esa famosa frase del difunto [Ayatolá Seyyed Hassan] Modarres: "Nuestra religión es nuestra política"».



El Líder de la Revolución Islámica señaló que los planes y las conspiraciones de los grupos de especialistas estadounidenses y británicos tienen como objetivo primordial encontrar la manera de contrarrestar la «religión política» y provocar la «separación entre la religión y la política» y añadió: «ellos quieren una religión que se limite a las esquinas de la mezquita y dentro de casa, y [una práctica religiosa solo a nivel] individual, y no la religión que se hace acompañar de la acción en [los campos] económicos y políticos y [que exhorta a sus seguidores] a no ceder ante el enemigo».



El Ayatolá Jamenei se refirió a la «fuerza científica» como el segundo elemento del poder del país, y enfatizó que los jóvenes revolucionarios y creyentes están en pie, y continúan su movimiento científico».



«Una de las maneras de hacer que país resista [contra las conspiraciones del enemigo] es continuar el movimiento científico. Por lo tanto, este no se debe detener ni ralentizar», agregó.



Su Eminencia mencionó la «economía de resistencia» como el tercer elemento del poderío del país, y agregó: «el antídoto contra los planes del enemigo es la misma economía de la resistencia, [de la cual] he hablado frecuentemente»



«Si un país tiene una economía poderosa, la moneda de ese país será valiosa y sus funcionarios y personas tendrán crédito también», enfatizó.



El Líder Supremo de la Revolución Islámica dijo que preservar la dignidad nacional es el cuarto elemento del poderío nacional y señaló: «La dignidad nacional significa preservar la dignidad del país y la nación en las negociaciones internacionales y los intercambios diplomáticos y no ceder ante la intimidación».



«Si reconocemos estos elementos del poder nacional y los fortalecemos, y somos conscientes de los objetivos y métodos del enemigo, seremos capaces de hacer planes y resistir ante sus planes. Sin embargo, si no conocemos estos elementos y no tenemos discernimiento, podríamos incluso ayudar al enemigo y en vez de apuntarle al enemigo, apuntarle a los amigos», reiteró.



El Ayatolá Jamenei reiteró los esfuerzos del enemigo por eliminar estos elementos del poderío nacional de la República Islámica de Irán.

















19:07 - 10/01/2017    /    Numero : 433821    /    Monstrar al Principio : 368


Users Comment
No Comment for this news
Your Comment
Nombre :
Correo Electrónico : 
*Comentarios :
Captcha:
 

not exist




Ministry of Foreign Affairs,
Islamic Republic of IRAN,
All Rights Reserved